Actualidad

Así puedes desbloquear nutrientes del suelo: los quelatos y su uso según el pH

Los quelatos y su uso según el pH

El éxito de una campaña se debe en gran parte a la capacidad de la planta para absorber los nutrientes presentes en el suelo o aportados mediante la fertilización. No obstante, en la península ibérica, y especialmente en la zona del valle del Ebro y Lleida, nos encontramos a menudo con el bloqueo de nutrientes debido al pH del suelo. En este contexto, los quelatos surgen como la solución para garantizar que los micronutrientes lleguen realmente al sistema radicular.

A lo largo de este artículo analizaremos qué son los quelatos, cuál es la realidad de los suelos en España, qué carencias son más habituales y cómo ajustar las estrategias de fertilización en función del pH.

¿Qué son los quelatos y cómo actúan en el suelo?

Los quelatos son compuestos químicos en los que un micronutriente metálico, como el hierro, el zinc, el manganeso o el cobre, queda rodeado por una molécula orgánica denominada agente quelante. Esta estructura actúa como una especie de «protección», evitando que el nutriente reaccione con otros elementos del suelo que lo podrían inmovilizar.

En condiciones normales, especialmente en suelos con pH elevado, muchos de estos micronutrientes tienden a precipitar en formas insolubles. Esto significa que, aun estando presentes, las raíces no los pueden absorber. Los quelatos agrícolas, en cambio, mantienen estos nutrientes en forma soluble y disponible, facilitando su asimilación por parte de la planta.

Esta capacidad es especialmente relevante en el caso del hierro, cuya carencia provoca la conocida clorosis férrica, una de las problemáticas más habituales en cultivos mediterráneos.

La importancia del pH del suelo en la disponibilidad de los nutrientes

El pH del suelo es, probablemente, el factor más determinante en la disponibilidad de los nutrientes. Pequeñas variaciones pueden modificar completamente el equilibrio químico del suelo y afectar directamente a la nutrición de los cultivos.

En suelos con pH elevado, habituales en gran parte del territorio español, los micronutrientes como el hierro, el zinc o el manganeso se vuelven insolubles. Este proceso provoca su bloqueo e impide que la planta los pueda absorber, aunque estén presentes en cantidades suficientes.

Por el contrario, en suelos ácidos, el problema es diferente. En estos casos, se puede producir una disponibilidad excesiva de ciertos metales como el manganeso o el aluminio, que pueden llegar a ser tóxicos para la planta. Además, otros nutrientes esenciales como el fósforo quedan menos disponibles.

Estas limitaciones hacen evidente la necesidad de utilizar estrategias que aseguren la disponibilidad de los nutrientes independientemente del pH. En este sentido, los quelatos ofrecen una solución eficaz y técnicamente contrastada.

Tipos de suelo en España e implicaciones agronómicas

La diversidad de suelos en España es muy amplia, y cada tipología presenta retos específicos en términos de nutrición vegetal.

Los suelos básicos/calcáreos, predominantes en muchas zonas agrícolas (Levante, Valle del Ebro, Andalucía oriental y La Mancha), se caracterizan por un pH superior a 7.5 y una alta presencia de carbonatos. Estas condiciones favorecen el bloqueo del hierro y otros micronutrientes (Zn, Mn, B), hecho que explica la frecuente aparición de clorosis en cultivos como el olivo, la viña o los frutales.

En cambio, en los suelos ácidos del norte peninsular y el oeste (Galicia, Asturias, Extremadura y zonas de Castilla y León), el principal reto es la toxicidad de algunos elementos y el desequilibrio nutricional con un pH inferior a 6.5. Aunque el bloqueo de micronutrientes es menos habitual, pueden aparecer otras limitaciones que afectan al desarrollo del cultivo.

Carencias nutricionales y el papel de los quelatos

Las carencias de micronutrientes varían según el tipo de suelo, pero en muchos casos tienen un origen común: la baja disponibilidad de los nutrientes.

En suelos calcáreos, la deficiencia de hierro es, sin duda, la más relevante. Esta se manifiesta con clorosis en las hojas jóvenes y una reducción del vigor del cultivo. También son frecuentes las carencias de zinc y manganeso.

En suelos ácidos, las carencias comunes son el Calcio, Magnesio y Fósforo.

Disponibilidad de nutrientes según el pH del suelo
Disponibilidad de nutrientes según el pH del suelo

Estrategias de gestión y fertilización con quelatos

El uso de quelatos debe formar parte de una estrategia global de fertilización, adaptada a las características del suelo y del cultivo.

En suelos calcáreos (muy comunes en la zona de Lleida), la aplicación de quelatos de hierro de alta estabilidad, como los basados en EDDHA, es una práctica habitual y necesaria para prevenir y corregir la clorosis férrica. Esta aplicación se puede realizar al suelo, a menudo a través del sistema de riego.

En suelos con problemas de lixiviación, como los arenosos, es recomendable realizar aplicaciones fraccionadas y utilizar quelatos para reducir las pérdidas y mejorar la eficiencia.

En otros casos, la aplicación foliar de quelatos puede ser una herramienta complementaria muy útil para corregir carencias de manera rápida, especialmente en momentos críticos del cultivo.

Ante un suelo que bloquea nutrientes, como se ha descrito, tenemos tres estrategias principales:

  1. Modificación del pH: uso de enmiendas químicas (azufre, materia orgánica acidificante) o ácidos en el agua de riego. Es una solución a largo plazo y a menudo costosa en suelos con mucha capacidad amortiguadora (como los nuestros en Lleida).
  2. Vía Foliar: aplicar los nutrientes directamente sobre la hoja. Es eficaz para correcciones rápidas y puntuales, pero no sustituye la nutrición radicular en etapas de gran crecimiento.
  3. Uso de quelatos por fertirrigación: es la estrategia más eficiente en el modelo de producción actual, ya que garantiza un suministro constante de nutrientes protegidos directamente en la zona de absorción.

La elección del quelato según el pH del suelo

No todos los quelatos tienen la misma estabilidad, y su eficacia depende en gran medida del pH del suelo.

En suelos ácidos o ligeramente ácidos, los quelatos basados en EDTA pueden ser suficientes para garantizar la disponibilidad de los micronutrientes. No obstante, a medida que el pH aumenta, estos compuestos pierden eficacia.

En condiciones de pH neutro, los quelatos DTPA ofrecen una buena estabilidad y son una opción intermedia adecuada.

Finalmente, en suelos alcalinos, como en la Plana de Lleida, es imprescindible utilizar quelatos de alta estabilidad como los EDDHA, especialmente en el caso del hierro. Estos compuestos son capaces de mantener el nutriente disponible incluso en condiciones de pH muy elevado.

Una elección incorrecta del tipo de quelato puede comportar una baja eficiencia del tratamiento y, en consecuencia, una persistencia de las carencias.

Tipos de quelatos
Tipos de quelatos

Aplicación en cultivos e impacto productivo

Los quelatos agrícolas tienen una aplicación directa en numerosos cultivos de interés en España. Por ejemplo, son esenciales para prevenir la clorosis férrica en suelos calcáreos. En frutales y viñedo, permiten mantener un equilibrio nutricional óptimo y garantizar la calidad de la producción.

En cultivos hortícolas, donde los ciclos son más cortos y las exigencias nutricionales elevadas, los quelatos ofrecen una respuesta rápida y eficiente ante cualquier carencia.

En todos los casos, su uso se traduce en una mejora del vigor de la planta, una mayor eficiencia en el uso de los nutrientes y, finalmente, un incremento del rendimiento y de la calidad del producto final.

El programa de aplicación debe constar de una dosis de saturación mínima con repeticiones periódicas, ya que el lavado provoca la lixiviación del producto y reduce su tiempo de acción.

Los quelatos: solución clave

Los quelatos se han consolidado como una herramienta imprescindible en la fertilización moderna. Su capacidad para mantener los micronutrientes disponibles en función del pH del suelo los convierte en una solución clave para superar los problemas de bloqueo nutricional.

En un contexto como el de España, con una gran presencia de suelos calcáreos, su uso no solo es recomendable, sino a menudo necesario para garantizar el correcto desarrollo de los cultivos.

Para obtener los mejores resultados, es fundamental basar su aplicación en un correcto análisis del suelo y en una estrategia de fertilización adaptada a cada situación.

En Agroborges trabajamos para ofrecer soluciones eficientes en nutrición vegetal, con una gama completa de quelatos agrícolas adaptados a cada tipo de suelo y cultivo. Contacta con nuestro equipo técnico para optimizar la fertilización y mejorar el rendimiento de tus explotaciones.

↑


AGROBORGES
Pol. Ind. Carrer Les Verdunes, 12
25400 · Les Borges Blanques (Lleida)

agroborges@agroborges.com
973 142 801

© Agroborges 2026 · Legalidad